Productores de cine que han hecho historia

Más allá de la idea, el primer paso para una gran película comienza en la oficina de un productor. Estos héroes a menudo no celebrados inician la producción a gran escala que reúne a equipos de producción, artistas de efectos visuales, guionistas, así como actores y actrices:

  • James Mangold
    James Mangold es un popular cineasta, guionista y productor estadounidense que es popular por sus intrigantes películas dramáticas que presentan las luchas emocionales y morales del día a día que se enfrentan en este mundo. Mangold es popular por las películas Girl interrumpted, (1999), Logan, (2017), Walk the line (2005), The Wolverine (2013), Cop land, (1997) y muchas más. Ha sido nominado al Premio de la Academia al Mejor Guión Adaptado y en 2019 produjo y dirigió Ford V Ferrari, una película de drama deportivo que fue la razón por la que fue nominado al Premio de la Academia a la Mejor Película.
  • Kevin Feige:
    Desde 2007 Kelvin Feige ha sido el presidente de Marvel Studios. Es el productor de Black Panther, por lo que fue nominado al Premio de la Academia a la Mejor Película en 2019.
  • David Heyman
    Este productor de cine inglés es también el fundador de Heyday films. Su trabajo más conocido es la adaptación de las franquicias de Harry Potter y la bestia fantástica de JK Rowling. Más recientemente, obtuvo un gran éxito con Once Upon a Time… in Hollywood. El trabajo de Heyman a lo largo de los años ha demostrado que es sin duda uno de los mejores cineastas no solo del Reino Unido sino del mundo.
  • Steven Spielberg
    Esta lista de los mejores productores de películas no estaría completa sin una mención de Steven Spielberg. Sigue siendo una de las personas más influyentes en la historia del cine y un hogar para muchos estadounidenses amantes del cine. Steven Spielberg también es uno de los cineastas más ricos del mundo, con un valor de más de 3.700 millones de dólares estadounidenses.
  • Frank Marshall
    El productor de cine Frank Marshall es conocido como el padre de las franquicias cinematográficas modernas. Él está detrás de grandes clásicos como Regreso al futuro, Gremlins, Indiana Jones y muchos otros grandes éxitos. Marshall también se asoció con el director Paul Greengrass y el actor Matt Damon para la cuarta película de Jason Bourne
  • John Woo
    El Sr. Woo es un famoso productor de cine cuyo trabajo habla por sí solo. Nacido en el sur de China, creció en Hong Kong y comenzó su carrera cinematográfica como asistente de dirección en 1969. Su primera gran película fue en 1973, y John nunca ha mirado atrás desde entonces. Algunas de sus mejores películas incluyen Hard Boiled, Face / Off, The Killer, A Better Tomorrow, Mission Impossible II, Bullet in the Head, Hard Target, Red Cliff y Broken Arrow.

Las producciones se adaptan a los nuevos tiempos

No es fácil arriesgarse en el mundo del cine, no. Las tendencias siempre hablan de que el séptimo arte evoluciona al mismo ritmo que nuestra sociedad, y que el público quiere cosas nuevas; pero, a la hora de la verdad, eso es totalmente falso, porque el público sigue pidiendo en general las mismas cosas, y querer ser un visionario, en la gran mayoría de los casos, no sirve de mucho.

Sí, ya sé que dibujo un panorama descorazonador, pero eso es porque nos empeñamos en ir a contracorriente. Los productores buscan ideas nuevas, historias impactantes que incursionen en nuevos temas, diferentes maneras de contar las mismas cosas, y cualquier forma alternativa para hacer que sus proyectos sean novedosos. Pero claro, además de todo eso, a no ser que se esté en el mundo del celuloide por amor al arte (nunca mejor dicho), todo esto tiene que responder en taquilla o en pantalla; y responder bien además, si no quieres ir en poco tiempo a la ruina. Y justo ahí es donde está el fallo, quizá pensando que el público agradezca el esfuerzo y responda no sólo con buenos comentarios sino además dejándose la pasta… Pero os advierto desde ya: no es que haya muchas oportunidades de ganar.

El público es fiel a todo lo que ha visto hasta ahora, y en lo que se refiere al cine y a la televisión, sí que hace cierto eso de que “cualquier tiempo pasado fue mejor”. Por eso, tras más de un siglo en la historia del celuloide, los clásicos siguen funcionando, y los remakes se reproducen con entusiasmo para intentar conseguir la fama y el reconocimiento de sus predecesores (por desgracia, mayormente lo que consiguen son críticas y comparaciones catastróficas con las originales, aunque de todo hay. Y entonces es hora de pensar si lo mejor no es contar historias mundanas, corrientes, que conecten con el público en los géneros que lo han hecho siempre… y pare usted de contar.

Por ejemplo, tenemos que ponernos a pensar en qué funciona siempre en un argumento, y no hay duda de lo que es: el amor. Nos guste o no, eso mueve el mundo, y si en cualquier historia de cualquier género de cine se introduce un elemento romántico, ahí siempre tienen un punto para conseguir cierto grado de éxito. Como estamos en una época muy liberal, el romanticismo va unido siempre al erotismo y, por ende, al sexo; y eso es lo que está funcionando en la gran mayoría de las producciones, tanto en cine como en televisión. De hecho, las series eróticas se han colocado como las favoritas en multitud de plataformas de streaming, y las grandes productoras no dejan de apostar por ellas. Y por mucho que el género de la producción no sea xxx, casi no importa si se introducen en ellas escenas de alto voltaje, como se suele decir.

Y entonces, ¿vamos a convertir nuestro panorama cinematográfico en simples videos porno a este paso? Bueno, teniendo en cuenta que internet cada vez es más el vehículo donde podemos disfrutar del contenido audiovisual, no estaríamos muy desencaminados. Durante años, el porno online ha sido el buque que ha liderado las visitas al ciberespacio; y sin la pornografía, y todas las webs de adultos que se dedican a este tipo de entretenimiento, puede que la red de redes no hubiera tenido el mismo éxito como bien de consumo. Eso quizá es otra pista de lo que la gente quiere ver: puede que no todo el mundo esté encantado de mirar escenas de sexo explícito a todas horas, pero ¿qué tal en pequeñas dosis, y como complemento de otra historia, ya sea cómica o dramática?

El cine ya se ha percatado de que algo de eso hay; y la televisión, que a nivel de producción de series ya goza de la misma calidad que la gran pantalla, parece que también lo hace. Que los productores deben apostar por los contenidos que el público busca sin cesar es algo de sentido común. Y bueno, a quien quiera experimentar, buena suerte… aunque después no debe quejarse de los resultados.

Las 7 etapas de la producción cinematográfica

Hay varias etapas por las que pasa cada película para llegar a la pantalla. Estas son las siete etapas clave para que una película pase de ser una idea inicial a verla en la pantalla grande:

  1. Desarrollo
    El inicio de un proyecto varía, pero generalmente comenzará con el desarrollo de un guión, ya sea un guión existente, un libro, un breve resumen de la historia. El desarrollo también puede comenzar con un director y / o escritor que presenta una idea a un productor.
  2. Pre-producción
    Durante esta fase, es clave seguir planificando antes de la sesión diaria. El objetivo principal es ceñirse al presupuesto y al cronograma, esto requiere una vigilancia constante. La comunicación es clave entre la ubicación, el set, la oficina, la empresa de producción, los distribuidores; en resumen, todas las partes involucradas.
  3. Producción
    Durante esta fase, es clave seguir planificando antes de la sesión diaria. El objetivo principal es ceñirse al presupuesto y al cronograma, esto requiere una vigilancia constante. La comunicación es clave entre la ubicación, el set, la oficina, la empresa de producción, los distribuidores; en resumen, todas las partes involucradas.
  4. Rodaje principal
    Aquí es cuando la cámara rueda. Casi siempre es la fase más cara de la producción cinematográfica, debido a los salarios del actor, director y equipo de rodaje, así como los costos de ciertas tomas, accesorios y efectos especiales en el plató. Todo lo que ha sucedido hasta este punto es hacer que la fotografía principal se desarrolle de la manera más fluida y eficiente posible. La comunicación entre todas las partes es crucial durante el rodaje y la producción debe mantener un conjunto completo de registros y esforzarse por mantenerse a tiempo y dentro del presupuesto.
  5. Clausura
    El período inmediatamente posterior a la finalización del rodaje. Es cuando desmantelamos el conjunto y limpiamos la ubicación. Todo debe devolverse en buen estado a los proveedores y debe haber un juego completo de registros del rodaje.
  6. Postproducción
    Esta etapa comienza cuando termina la fotografía principal, pero pueden superponerse. La mayor parte de la postproducción consiste en revisar el metraje y ensamblar la película: edición. Habrá contribuciones según sea necesario de Efectos Visuales (VFX), Música y Diseño de Sonido. La imagen ahora estará bloqueada y se crearán elementos de entrega.
  7. Distribución
    Una vez terminada la película, se debe distribuir. Así es como los productores recuperan su dinero y se invertirá una cantidad considerable de tiempo y energía para asegurar los acuerdos de distribución adecuados para sus proyectos. La película irá al cine y/o se distribuirá a través de varias plataformas como Amazon Prime, Netflix y HBO, etc.

La industria cinematográfica y su esperado renacimiento

En tiempos de lucha, lo inevitable suele acelerarse. Las empresas que estaban muriendo quebraron, las nuevas formas de trabajar, que alguna vez fueron consideradas demasiado disruptivas para la norma establecida, o simplemente demasiado caras, se adoptan por completo para sobrevivir. Las empresas que innovan prosperan y las nuevas voces encuentran su lugar.

La industria cinematográfica es una de esas industrias que acaba de iniciar una gran metamorfosis. Ha comenzado lo que se conocerá como “El gran renacimiento de la producción cinematográfica“. No te equivoques, afectará a todos.

El tamaño reducido de las personas del equipo, los extras mínimos, los viajes internacionales reducidos, el contacto restringido con el personal clave… son los dictados clave que los estudios, las redes y las compañías de seguros están transmitiendo en un intento de que las producciones vuelvan a funcionar y minimizar el riesgo de infecciones por el COVID-19, que podrían paralizar una producción e infligir millones de dólares en daños a una producción. Con estos ajustes forzados vendrán nuevas normas y ahorros de costos que serán difíciles de revertir cuando se dé el visto bueno y una vacuna viable esté disponible en masa.

El futuro del cine y la televisión verá una gran cantidad de proyectos compitiendo por los limitados escenarios de sonido que están disponibles en todo el mundo. Escenarios de sonido donde los equipos no tienen que viajar, se puede controlar el entorno y se pueden lograr economías de escala a través de movimientos reducidos de unidades, etc. El uso de escenarios no es nada nuevo, pero lo revolucionario es el uso de mundos fotorrealistas en 3D. Tecnología de pantalla verde y LED como Lux Machinal y los fondos de video de alta resolución de 8K se convertirán en una práctica de filmación común en la industria. Sí, habrá gente que aguante y diga que nunca será tan bueno, tal como vimos con el movimiento del silencio al sonoro y, más recientemente, del cine al digital. Pero este avance tecnológico significará que, en un futuro no muy lejano, los equipos de filmación que se dirijan a múltiples ubicaciones con grandes campos base que ocupen el espacio de la calle y tengan que lidiar con las limitaciones de un entorno del mundo real, serán menos frecuentes en un rodaje.

No es un gran salto ver a los cineastas apoyarse en más de estos entornos de realidad virtual. Con un poco de imaginación, es fácil ver cómo entre el 60 y el 80% de todos los programas de televisión y películas que vemos (especialmente escenas al aire libre, habitaciones grandes o vistas a través de ventanas) serán, en un futuro muy cercano, miles de millones de triángulos digitales (Nanites, como los llama la gente de Unreal / Epic Games) que componen estos mundos 3D, y la mayoría de todas las producciones estarán basadas en estudios o al menos en una ubicación clave que podría duplicarse para muchos entornos diferentes.